Las emociones son una reacción que todo ser humano experimenta
ante las diferentes situaciones a las que se expone. Entre las emociones más
comunes podemos identificar: la ira, la tristeza, la alegría, el miedo entre
otras; todas involucran componentes fisiológicos, cognitivos, afectivos y gestuales.
Sentir emociones no significa
algo malo o dañino pues estas indican que estamos “vivos” y respondemos ante
algo suficientemente importante. No obstante nuestra respuesta emocional,
positiva o negativa, debe saber tramitarse de modo que no afecte nuestro ser y
el entorno en el cual nos desenvolvemos; esto es lo que conocemos como “autocontrol”.
Siempre es posible mejorar
nuestra respuesta emocional, haciéndola más coherente y significativa para
nuestro crecimiento personal. SANAMENTE recomienda:
·
Reconocer y diferenciar la emoción que experimento.
·
Identificar la causa que generó la emoción.
·
Identificar la manera como frecuentemente
reacciono ante situaciones parecidas.
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Identificar estrategias para expresar
asertivamente la emoción.
·
Si reconocemos frecuente ausencia de
autocontrol, dificultades con el entorno y conmigo mismo ligadas a mi respuesta
emocional, situaciones que me hagan vulnerable (duelos o perdidas, presión de
amigos o familiares, situaciones estresantes entre otros) buscar ayuda profesional.
No todos reaccionamos emocionalmente
de la misma forma, pero debemos ser responsables de las consecuencias que
nuestra respuesta genera para los otros y nosotros mismos.
*Artículo fundamentado en la
propuesta del programa Ulises de aprendizaje y desarrollo del autocontrol
emocional.




